El astro rey.


Mi hijo planeo darme la sorpresa de ir a un viaje a la playa junto con su familia para pasar una semana de descanso al principio me negué ya que no creía que fuese adecuado ir,  pues ellos son jóvenes supongo que deben de tener deseos de salir a bailar, pasar un viaje ajetreado y divertido pero mi nuera y mis nietos insistieron en que los acompañara Fernanda la esposa de mi hijo me dijo que en realidad la verdadera intensión de este viaje era consentirme que ellos querían ir solo por darme unos días de convivencia en familia y que de ninguna manera aceptarían ir si yo no iba entonces cambie de opinión y gustosa acepte.

Comencé a emocionarme una semana antes puesto que al hacer la maleta con lo necesario me sentía nerviosa ya que con este acto me mostraban mucho amor mis adorados nietos y mi querida Fer, ella me acompaño y ayudo a elegir cuales trajes de baño comprar además me regalo uno muy hermoso, continuamos haciendo preparativos para tener todo listo para el día en que debíamos abordar el avión.

El vuelo fue esplendido ya que nunca antes me había subido a un avión la sensación es indescriptible desde la ventanilla se apreciaba el hermoso caribe mexicano estaba fascinada por todo lo que estaba sucediendo; al llegar al hotel me di cuenta de que verdaderamente no había ningún plan premeditado pues todo el tiempo me tomaron en cuenta para decidir qué y dónde comer, qué actividad deseaba realizar me dieron gusto en todo se desvivieron por consentirme fue maravilloso en verdad lo disfrute mucho, un día antes de que terminara nuestra estancia me sorprendieron ya que Fer y Andrea mi nieta mayor habían reservado una cita en un spa en el que nos dieron un masaje relajante que fue tan relajante que al salir de ahí les pedí que me dejaran tomar una siesta en uno de los camastros junto a la piscina les propuse que fueran a comprar recuerditos para sus amistades mientras yo descansaba y aunque no querían dejarme sola así que les dije que estaría descansando mientras ellos daban un recorrido entonces los termine convenciendo.

Perdí la noción de cuento tiempo dormí pero sé que fue un largo rato ya que desperté solo porque sentía que el sol me estaba cocinando las piernas y efectivamente las tenía bastante calientes y rojizas la sombrilla había dejado de cubrirme por completo dejándome las piernas a merced de los implacables rayos del astro rey, pero no le di mayor importancia y para refrescarme un poco le pedí a un camarero que me diera una limonada, me eche un chapuzón en la alberca cuando llegaron todos me encontraron ahí y vi la cara de felicidad de Adán, después fuimos a cenar unos deliciosos mariscos a pesar de que seguía sintiendo la molestia en las piernas pero no quise comentar nada para no preocuparlos aunque casi no toleraba el roce de la ropa y menos caminar por lo que me disculpe diciendo que estaba agotada y me fui a recostar temprano.

Al día siguiente debíamos regresar pues ya se terminaba el sueño que se estaba convirtiendo en pesadilla ya que yo no toleraba nada el ardor en mis piernas era casi insoportable, pero aun así me quede callada todo el camino de regreso me preocupe mucho puesto que soy diabética la idea de padecer pie diabético me horrorizaba, todos veían mi cara y pensaban que estaba molesta y sí; estaba molesta pero por la quemadura, me preguntaron si estaba disgustada o que si no me había gustado o divertido entonces no tuve más remedio que confesarles el verdadero motivo de inmediato me llevaron al doctor que solo me receto unos medicamentos y con ellos sane rapidísimo.

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